2024, Número 4
Concordancia entre cámara termográfica y ecografía Doppler para la localización de perforantes en colgajos
Idioma: Español
Referencias bibliográficas: 15
Paginas: 134-139
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RESUMEN
Evaluamos la concordancia de la cámara termográfica y la ecografía Doppler para la localización de perforantes en colgajos. Realizamos un estudio observacional, analítico, prospectivo y longitudinal, en el que se incluyeron pacientes programados para cirugía electiva con colgajo de perforantes, entre enero de 2023 y febrero de 2024. Se realizó la detección y evaluación de las perforantes de los colgajos planeados a través del uso de la cámara termográfica y el equipo Doppler convencional, posteriormente se comprobó la exactitud de ambos de manera transquirúrgica con visualización directa. La identificación de perforantes con ambos equipos fue llevada a cabo en 26 colgajos. Las áreas anatómicas mayormente intervenidas fueron: miembro torácico 10 (38.5%) y miembro pélvico 10 (38.5%), seguidas de cabeza y cuello 4 (15.4%) y tórax 2 (7.7%). La cámara termográfica detectó un mayor número de perforantes en 57% de las ocasiones y el resto de las veces se equiparó al Doppler. En cuanto a la predicción de la emergencia de la perforante a la isla cutánea, la termografía demostró un margen de error menor en 50% de los casos y en el resto se equiparó con el equipo Doppler. Concluimos que el uso de la termografía para la detección de perforantes es un método seguro, reproducible y altamente confiable. Nuestro estudio comprobó que la cámara termográfica detecta un mayor número de perforantes en el área a intervenir, comparado con el equipo Doppler convencional, siendo esta diferencia estadísticamente significativa.INTRODUCCIóN
El éxito de un colgajo radica en un adecuado flujo sanguíneo, para ello se requiere la identificación de una cantidad suficiente de perforantes cuyo trayecto asegure la supervivencia de éste. Por esta razón, es necesaria una planificación preoperatoria adecuada para elevar al máximo el éxito de la intervención quirúrgica.1
Un colgajo como tal es una porción de tejido vascularizado que se puede obtener de una región o zona en específico que se puede emplear para sustituir la falta de tejido en otra zona.2 En 1988 se sentaron las bases de los colgajos perforantes, logrando combinar las ventajas de los colgajos musculares y cutáneos en cuanto a una menor morbilidad, versatilidad del diseño, preservación del tejido muscular y menor tiempo de recuperación.3
La valoración del aporte vascular en el sitio donde será tomado el colgajo se puede realizar mediante diversos estudios de imagen, como el uso del Doppler simple, Doppler color, angiografía, resonancia magnética y angiotomografía computarizada.4 El Doppler simple es uno de los dispositivos más comunes y mayormente empleado para este fin, permitiendo evaluar no sólo la localización de las perforantes, sino también identificar ciertas características de las mismas.5
Por otro lado, la evaluación dependiente de la termografía es aquélla que consiste en determinar la temperatura a través de la captación de radiaciones infrarrojas.6 Este método permite identificar la más mínima variación generada por el movimiento vascular y sanguíneo.7
Si bien es cierto que el uso de la termografía en cirugía plástica se remonta hasta 1968, cuando Arai y Fukuda introdujeron el concepto de puntos calientes,8 no fue hasta la década de los 90 que esta tecnología fue retomada para su aplicación en los colgajos, ya sea en su variedad pediculada o libre.
Los primeros estudios llevados a cabo no sólo para la verificación de las perforantes sino también para la monitorización de los colgajos fueron realizados por Salmi y colaboradores9 en colgajos tipo TRAM libres, tanto en el intra como en el postoperatorio. Posteriormente se usó la termografía para la identificación de perforantes en otros sitios anatómicos como la cara, las extremidades y la región glútea.
El objetivo de este trabajo fue evaluar la concordancia de la cámara termográfica y la ecografía Doppler para la localización de perforantes en colgajos
MATERIAL Y MéTODOS
Durante el periodo de enero de 2023 a febrero de 2024 se llevó a cabo la localización y evaluación de las perforantes de 26 colgajos, en el Hospital Central del Estado de Chihuahua, por medio del uso de una cámara termográfica y un equipo Doppler convencional.
Se procedió a identificar las perforantes del colgajo con ambos dispositivos previo a la intervención quirúrgica. Se marcó el presunto sitio de la perforante según cada dispositivo; posteriormente se procedió a realizar la intervención quirúrgica de manera habitual y durante el levantamiento del colgajo quedó evidenciada cuál de las marcas realizadas coincidía de manera más precisa con la emergencia de las perforantes (Figuras 1 y 2).
La revisión de los datos incluyó características generales del paciente, área anatómica reconstruida, colgajo utilizado, cantidad de perforantes detectadas tanto por termografía como por Doppler, distancia real de la emergencia de la perforante cutánea en comparación con lo predicho por ambos dispositivos y diámetro de la perforante.
RESULTADOS
En la población de estudio se encontró una edad promedio de 38.2 ± 17.4 años, con predominio del sexo masculino en 17 casos (65.4 %); 13 pacientes (50%) refirieron tabaquismo.
Las áreas anatómicas intervenidas fueron miembro torácico en 10 (38.5%) y miembro pélvico en 10 (38.5%), seguidas de cabeza y cuello en cuatro (15.4%) y tórax en dos (7.7%). El colgajo predominante para la reconstrucción en estos pacientes fue el anterolateral de muslo, con siete casos (26.9%), seguido del colgajo peroneo con tres (11.5%). El resto se dividió en un grupo heterogéneo (Tabla 1).
La cámara termográfica detectó un mayor número de perforantes en 57% de las ocasiones y el resto se equiparó al Doppler. En cuanto a la predicción de la emergencia de la perforante a la isla cutánea, la termografía demostró un margen de error menor en 50% de los casos y en los demás se equiparó con el equipo Doppler.
Con base en este análisis, se prosiguió a aplicar una prueba para grupos pareados, determinando así que las diferencias entre grupos son estadísticamente significativas, tanto para la cantidad de perforantes como para la precisión en la detección de la emergencia de la misma (p = 0.001 y p = 0.02, respectivamente) (Tabla 2 y Figura 3).
DISCUSIóN
El uso de la termografía en el ámbito médico se apoya en el principio de que un aumento en la temperatura corporal de un sitio específico se puede traducir en cambios patológicos relacionados con inflamación, actividad metabólica aumentada e incluso un proceso oncológico latente.
Nuestro estudio aplica el concepto de termografía infrarroja dinámica, introducido por De Weerd y colaboradores,10 en donde se genera un estrés térmico en el área a evaluar y posteriormente se analiza la velocidad y patrón de recalentamiento del tejido, pudiendo así determinar las características de perfusión de este.
Las ventajas de los colgajos de perforantes se resumen en una menor morbilidad, versatilidad del diseño, preservación del tejido muscular, así como de ejes vasculares principales y un menor tiempo de recuperación.
Un elemento de capital importancia para la planeación y diseño de un colgajo de perforantes es la selección adecuada del vaso sanguíneo. Existen diversos dispositivos para este fin, desde el ultrasonido Doppler hasta la angiotomografía. Sin embargo, algunos de estos tienen como limitante una exposición de radiación al paciente, requerir el uso de medios de contraste, escasa disposición en los hospitales y altos costos. Por estas razones los equipos Doppler se han vuelto una herramienta cada vez más frecuente para la planeación de colgajos, ya que son económicos e inocuos, y al ser un dispositivo portátil cuenta con la posibilidad de usarse en el transoperatorio.
La termografía ha sido utilizada para la detección de perforantes y diseño de colgajos en múltiples estudios,11-15 ya que además de contar las mismas ventajas de los equipos Doppler, es sencillo de manejar y no requiere mayor conocimiento técnico previo para su uso.
Nuestro estudio evaluó a 26 pacientes en los cuales se procedió preoperatoriamente a identificar las perforantes cutáneas de los colgajos a realizar, por medio de un equipo Doppler y una cámara termográfica. Una vez determinados los puntos probables de emergencia cutánea de los vasos con estos dos métodos, se procedió a realizar la intervención quirúrgica y determinar bajo visión directa cuál de ellos fue más preciso y también cuál detectó un mayor número de perforantes.
En la actualidad es bien conocida y aceptada la utilidad de estos dispositivos en la planeación de colgajos de perforantes, sin embargo, la relevancia de este trabajo radica en que no existen en la literatura estudios que comparen a conciencia ambas tecnologías.
CONCLUSIONES
El uso de la termografía para la detección de perforantes es un método seguro, reproducible y altamente confiable. Nuestro estudio comprobó que la cámara termográfica detecta un mayor número de perforantes en el área a intervenir comparado con el equipo Doppler convencional, siendo esta diferencia estadísticamente significativa. También demostró mayor precisión al predecir el sitio de emergencia cutánea de estos vasos con concordancia baja entre las mediciones.
Se requiere de más estudios prospectivos con una muestra de pacientes más amplia y heterogénea para poder validar de manera más contundente el poder predictivo de esta valiosa herramienta.
REFERENCIAS (EN ESTE ARTÍCULO)
AFILIACIONES
1 Hospital Central Universitario "Dr. Jesús Enrique Grajeda Herrera". Chihuahua, Chihuahua, México.
2 Médico residente de cirugía plástica y reconstructiva. ORCID: 0000-0002-9388-9077
3 Cirujano plástico. ORCID: 0009-0003-3398-6996
4 Cirujano plástico. ORCID: 0000-0001-6095-5720
5 Cirujano plástico. ORCID: 0009-0003-2692-5095
Conflictos de intereses: los autores declaran no tener conflicto de intereses.
CORRESPONDENCIA
Dr. Juan David Martínez-López. E-mail: jdmtzlpz@hotmail.comRecibido: 27 junio 2024. Aceptado: 07 octubre 2024